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sábado, 3 de octubre de 2009

RUSIA: Hay que acabar con Marx.

No lo digo yo. Lo dicen los integrantes de Comité de Moscú para las Artes Monumentales, que están pensando en deshacerse del único monumento que queda de Karl Marx en el espacio público moscovita. La estatua es como otras de su especie, inmensa, de granito y con una inscripción que dice “Trabajadores del mundo, uníos”.

Los argumentos son de lo más variados, y el más simplista pero el que más se escucha es que Marx, el filósofo alemán, creador del comunismo, nunca puso un pie en Moscú. Otros dicen que su presencia en Moscú es simplemente perturbadora. Lo cierto es que muchos en esta nueva Rusia, lo quieren fuera de las inmediaciones del histórico Teatro Bolshoi.
La cabeza de Marx probablemente rodará como la de muchos otros de su época en medio de la guerra que libran las nuevas repúblicas del Este y Rusia por modernizar su historia y adecuarla a las necesidades ideológicas del presente. En Tallin, Estonia, una efigie de soldados en bronce fue removida porque era considerada un símbolo de la opresión soviética. De paso, los huesos de los soldados que descansaban bajo ella, fueron enviados a un cementerio lejano. Rusia protestó, las minorías rusas salieron a la calle, y no importó.

En Georgia, actualmente se gesta la caída de Joseph Stalin. El 70 por ciento de los habitantes de Gori –cuna de Stalin- están de acuerdo con que la imagen del ex líder comunista debe pasar a mejor vida, y no precisamente en un rincón del Museo de la Ocupación Soviética. Muchos opinan que debe ser triturada y vendida por chatarra. Algunos se adelantaron al deseo. La imagen fue atacada con decenas de baldes de pintura roja que ha sido muy difícil borrar.

Lo cierto es que detrás de la idea de acabar con la estatua de Marx parecieran haber precisamente otros intereses republicanos. Los más leídos columnistas de la agencia de noticias Novosti opinan que, debido a la crisis económica actual, las ideas de Marx se asoman tímidamente por la escena rusa y que el gobierno no está dispuesto a que el barbudo comunista inspire a las masas a otra revolución como la ocurrida en 1905.

Cuenta Dmtry Shlapentokh, Profesor de Historia de la Universidad de Indiana del Sur, que no hace mucho, en un programa de televisión, un panelista que exponía sobre el espinoso tema de la estatua de Marx, sugirió que la gente debía salir a las calles a defender sus derechos. No pasaron muchos segundos cuando el moderador del programa intervino la idea y rápidamente pasó a un corte comercial.

Los observadores temen que actualmente en el Kremlin se esté desarrollando un proyecto ideológico que parte del mandato del ex presidente Vladimir Putin. Los mayores recuerdan con humillación el colapso de la Unión Soviética y los jóvenes no quieren saber de ella. Los jubilados aseguran que Mikhail Gorbachev y Boris Yeltsin deberían ser juzgados por traición a la patria aduciendo que Rusia se desmorona. Los jóvenes están con los dos anteriores, y se deslumbran con Putin.

Lo irónico de todo este proceso es que las autoridades están a favor de remover la estatua de Marx pero han venido reinsertando paulatinamente la figura del que quizá termine desterrado de Gori, en Georgia. Pareciera que a oídos de los que mandan, el nombre de Stalin suena mejor que el de Marx.
El mes pasado los liberales rusos se sorprendieron cuando la administración de Moscú develó la restauración de Kurskaya, una de las estaciones más emblemáticas de la capital rusa. En la renovada estructura de 1950, reaparecieron detalles ocultados durante el régimen soviético, incluyendo una frase en honor a Stalin, que hacía parte de una de las primeras versiones del himno soviético: “Stalin nos enseñó a ser leales a la patria, nos inspiró en el trabajo y en las grandes empresas”. El eslogan que veían los moscovitas hasta hacía pocos meses, era uno de Lenin, hábilmente superpuesto.

El líder del partido liberal ruso Yabloko, Sergei Mitrokhin, decía en una entrevista a la AFP, que percibía una campaña del estado para rescatar la imagen de Stalin y aumentar los sentimientos patrióticos. Para la muestra, argumenta, no es gratuito que bajo el gobierno de Putin hubiera resucitado el himno nacional de la época estalinista, aunque con nueva lírica.

En las aulas de secundaria también se han rescatado libros antes prohibidos como “Archipiélago Gulag”, de Alexander Solzhenitsyn, Prémio Nobel de Literatura en 1970 y exiliado en Estados Unidos a partir de 1975. La obra, que fue la primera denuncia publicada a gran escala, trata sobre los abusos sistemáticos del poder soviético.

Entre tanto, la discusión continúa y se ha acentuado más luego de que Sergey Perfilyev, ex presidente del Comité para las Artes Monumentales de Moscú, sugiriera que para reemplazar a Marx, considerado una figura no histórica, debería erigirse una estatua de bronce del ex presidente Vladimir Putin. Pocos están de acuerdo.

Las autoridades rusas consideran que el asunto es más simple de lo que plantean los opositores como una lucha ideológica. No se trata de revivir a Stalin. Se trata de recuperar una buena parte de la historia robada por cuenta del sistema de las Repúblicas Socialistas Soviéticas, que entre otras cosas -agregan- se gestó en el extranjero.

jueves, 14 de febrero de 2008

ASIA o la maratón de las armas 2020

Los titulares de la prensa internacional dejan poco que pensar. Asia se encuentra aparentemente tranquila aun cuando los precios del petróleo amenazan con quebrar a más de uno. Japón se ha acercado mucho más a China luego de la visita a Beijing del Primer Ministro japonés, Yasuo Fukuda. Corea del Sur intenta acercarse a su hermana rebelde del norte. El partido Kuomintang, ganador de las elecciones parlamentarias en Taiwan, quiere reestablecer las buenas relaciones con la China continental. Beijing sonríe junto a todos para no empañar el impresionante despliegue de creatividad y poder que veremos en la inauguración de los próximos Juegos Olímpicos.

Tras las bambalinas de la cordialidad se teje otra historia. La de la impresionante carrera armamentista que se libra en los países del norte de Asia. Mientras las dos Coreas inauguran el primer tren que cruza la complicada frontera entre los dos países, Corea del Sur ha incrementado desde 1999 hasta 2006 su gasto militar en un 70%. El mismo presidente surcoreano Roh Moo-hyun ha sido claro en afirmar que "ante la actual carrera armamentista en el noreste de Asia, no es posible sentarse a mirar". Para tal fin no solo se hizo a un destructor con sistema de combate Aegis -el más avanzado sistema de guía electrónica del mundo-, sino que planea equipar a su ejército con tres mega naves más cuyo costo asciende a más de mil millones de dólares por unidad. No solo eso, Corea del Sur gastará por lo menos USD665 mil millones de dólares para poner a punto su sistema de defensa hacia el año 2020. Otra historia sucede en el gobierno de Pyongyang, que se supone gasta por lo menos un cuarto de su presupuesto en armamento, aún muy por encima de las necesidades alimentarias de su propio pueblo.

China, para muchos culpable de la largada de esta maratón de armas, no se queda atrás. . El presupuesto militar, oficialmente anunciado ascendió a los USD45 mil millones de dólares en 2007. Los expertos dicen que esos 45 mil millones serían tan solo una parte de su gasto militar real que estaría por los USD100 mil millones de dólares, que por supuesto dan para todos los juguetes. Nuevos submarinos nucleares, y la construcción de un super carguero nuclear de 93 mil toneladas que curiosamente sería dado a conocer también en el año 2020.

Semejante inversion china es la excusa perfecta no solo para el incremento del gasto militar en Corea del Sur, sino también en Rusia, Japón, Taiwan, y por supuesto Estados Unidos. El presupuesto de Washington en temas de armamento ascendió un 74% desde 2001. Nuevos barcos de guerra, aviones, sistemas de defensa e incremento de tropas. Los informes internacionales hablan de que una buena parte del presupuesto de USD607 mil millones de dólares solicitados por el Pentágono, que no incluyen gastos en Irak y Afganistán, irán hacia el fortalecimiento de sus unidades en el Pacífico.

Rusia, celosa de la expansión militar de la OTAN hacia sus fronteras, y de la "potencia suave" de China, ha invertido otro tanto y ha cuadriplicado su presupuesto militar entre 2000 y 2006. Hacia 2015 Moscú espera reemplazar por lo menos la mitad de su arsenal y mejorar con tecnología de punta lo restante. La idea es estar listos para cuando se supone que los chinos estarán en el apogeo de su capacidad militar.

Japón, con ojos vigilantes hacia Rusia, China y Corea del Norte no podía quedarse atrás aunque sus ciudadanos sean mayoritariamente pacifistas. Según los datos del año pasado, Tokio invirtió en gastos militares algo más de USD41 mil millones de dólares. La suma no deja de preocupar en Beijing, que ha preguntado públicamente a través del portavoz de su cancillería por "la extrañeza de que Japón, con solo un venticincoavo del territorio chino y con tan solo un décimo de su población, tenga un gasto militar tan alto".

Mientras en Asia se corre la maratón de las armas 2020, en América Latina vamos por los cien metros planos. Hace un par de días Francia anuncia su cooperación con Brasil para la modernización de su ejército, que según los datos de 2006 ya había logrado un presupuesto de USD1.3 mil millones de dólares. Para el mismo año Chile gastó USD$2. 7 mil millones de dólares y Venezuela, USD2.2 mil millones. Se prevee que para este año Colombia aumente sustancialmente su gasto militar, más de un 5% del presupuesto general, sitúandolo por encima de Chile. Alto para los críticos del gobierno del Presidente Alvaro Uribe, pero bajo para los expertos en defensa que argumentan que se equipara con el gasto de otros países que no enfrentan lucha antidrogas, conflictos armados internos ni amenazas de otros países contra su territorio.
Según el SIPRI , el Instituto Internacional para la Investigación de la Paz de Estocolmo, el gasto militar mundial subió un 3.5 por ciento el año pasado y ascendio a USD1.2 billones de dólares.
Más información:

lunes, 31 de diciembre de 2007

2008 Putin: pero sigo siendo el rey


Buenos días,

La prestigiosa revista Time eligió como personaje de 2007 al Presidente de Rusia Vladimir Putin. No era para menos. Defraudados deben estar aquellos quien en un ataque de provincialismo extremo daban por seguros ganadores a Hillary Clinton, o a Hugo Chávez.

Lo cierto es que tendremos Putin para rato, y este año que se va en Japón con un atardecer radiante, estará marcado para mal o para bien por las complejas relaciones Rusia - Occidente, Rusia - Irán que no solo harán temblar de rabia a los Estados Unidos sino que pondrán a Europa en una delicada posición política y energética.

Empezaremos el año con la controversia que genera la supuesta entrega de misiles S-300 rusos a Irán. Los iraníes gritan a los cuatro vientos que su nuevo equipo, mejor que la tecnología Patriot, estará en capacidad de alcanzar aviones, misiles tipo crucero y misiles balísticos a una altura de 27000 metros y que gracias a la tecnología rusa podrán causar grandes daños a las fuerzas israelíes y estadounidenses si se atreven a atacar suelo iraní. Los rusos, a través del Servicio de Cooperación Militar lo niegan y afirman que semejante operación no ha sido considerada en las conversaciones entre los dos países.

No menos expectativas causa el anuncio iraní de inaugurar su primera planta nuclear, construida y equipada por Rusia, en el verano de 2008. De hecho a Teherán ya han llegado dos cargamentos de combustible nuclear, debidamente revisados por la Agencia Internacional de Energia Atómica, de acuerdo con la promesa de Moscú de despachar en el lapso de dos meses, ocho cargamentos que contienen 82 toneladas de combustible nuclear a Irán. Sin embargo, el proyecto Bushehr – como se llama la planta- no es el resultado de una nueva alianza estratégica entre Teherán y Moscú simplemente cristaliza una contrato de mil millones de dolares firmado en 1995. Técnicamente hablando, Teherán cumple con su sueño y se libra de las sanciones internacionales, amparado por la promesa rusa de vigilar el desarrollo pacífico del proyecto nuclear.

Una vez cimentada la confianza con Irán, Rusia espera en el palco de huéspedes de honor el nuevo panorama energético que incluye a los iraníes como exportadores de gas. La influencia de Moscú no quedará limitada a su esfera geográfica sino que jugará un papel clave desde China y Japón hasta el corazón de Europa.

Los observadores europeos saben que el control total del estado ruso sobre la exploración petrolera, gasífera y por supuesto la administración de los gasoductos y oleoductos es la carta que el manipulador Kremlin jugará a su favor para poner a Europa, y si es posible, el mundo a sus pies.

A pesar de que en Bruselas se estableció un ambicioso plan de seguridad energética que debía ser efectivo entre 2007 y 2009, pocos resultados se han logrado. Con preocupación se han dado cuenta de que cada vez más dependen de la energía rusa y que las importaciones de combustible pasan los 290 millones de toneladas de petróleo y los 130 mil millones de metros cúbicos de gas. Eso sin tener en cuenta que el consumo de energía en Europa demandará por lo menos 200 mil millones de metros cúbicos mas por año hacia 2015.

Una solución podría estar en el proyecto Nabucco, actualmente en construcción, propuesto por Turquía para transferir gas desde las repúblicas del Asia Central e Irán hacia Europa. Negocio conveniente para los europeos que no confían en Rusia y para los iraníes que necesitan las divisas para continuar no solo su criticado desarrollo nuclear sino con la construcción de su sistema defensivo. Sin embargo, es bien posible que Rusia –jugador principal en el desarrollo nuclear iraní- no esté de acuerdo con que le quiten una buena tajada de su dominio sobre Europa y termine con aliarse por debajo de la mesa con Occidente para imponer sanciones a Teherán. Una vela a la derecha y otra a la izquierda, por si acaso.

Moscú evitará a toda costa competir con Irán porque entre los dos tienen cerca del 20% de las reservas de petróleo y casi la mitad de las reservas de gas del mundo. Mientras Estados Unidos continúe con su postura de hierro en contra de Irán en la complicada política del Oriente Medio, le hará un enorme favor a Rusia, a la que poco le importa involucrarse en el lío árabe mientras no se le crezca el problema musulmán en sus fronteras.

Rusia, en medio de su impresionante renacer económico se enfrentará a elecciones presidenciales en marzo. Putin dejará su cargo después de 8 años y ha nombrado a Dimitry Medvedev como su posible sucesor. Medvedev, consciente de la increible popularidad de Putin, le ha ofrecido quedarse en el gobierno como Primer Ministro. Será la llave ganadora para salir triunfante en las elecciones que le permitirán al actual presidente ruso, relanzarse sin ninguna objeción legal una vez termine Medvedev.

Putin con la frialdad de un maestro de ajedrez y la habilidad de un profesional judo, sexto dan, sabe muy bien que para ganar hay que desestabilizar al oponente, utilizar maestría, precisión, flexibilidad y velocidad para el contrataque, estudiar la ley del mínimo esfuerzo y máximo resultado, desplazarse con talento: cortando la salida del rival, acortando distancias, impidiendo sus giros y avances. Sensibilizar el cuerpo y alertar la mente para anticiparse al ataque. Bloquear, neutralizar, y esquivar: hacer que la fuerza, el peso, la intención, la velocidad del ataque, cualquiera que sea su dimensión, se pierda en el vacío.

sábado, 1 de diciembre de 2007

RUSIA - De Putin a Putin

Buenos días,
Rusia se alista para una de las elecciones mas controvertidas de los útimos tiempos y hoy 1 de diciembre, el “día del silencio”, los rusos debaten con vodka o sin ella, lo que les espera a futuro.

Aunque el Presidente de Rusia, Valdimir Putin, no se ha mostrado muy a gusto, han llegado cerca de 350 observadores internacionales que prometen estar al tanto del buen desempeño de las elecciones parlamentarias. A los observadores internacionales se han unido por lo menos 1 millón 500 mil observadores locales que tendrán a cargo unos 96000 puntos de votación.
Vladimir Putin quiere manterse un poco más en el poder y ha sido investido por las marchas pro Kremlin como “líder nacional”. Todos, por lo menos los más influyentes, le ruegan que permanezca en el poder.  Como hierba han proliferado desde hace un tiempo por las calles de Moscú lemas de campaña que no solo adornan las paredes, sino que se redestribuyen por los casilleros electrónicos de los expatriados rusos: “El Plan de Putin -- El Futuro de Rusia”.

Putin quiere asegurarse de que su partido Unificado de Rusia, del cual es el candidato principal, gane por una gran mayoría en las elecciones parlamentarias a costa de la advertencia de que “la oposición quiere que Rusia regrese a la humillación, la dependencia, y la desintegración que siguieron al periodo de la Unión Soviética”.

El afán de Putin no es otro que permanecer como sea en el poder luego de 2008, cuando termina su segundo periodo político. La idea, dicen los analistas, aunque Putin asegure lo contrario, es implantar un nuevo poderoso sistema político que se libre de una vez por todas de los gajes de la democracia: los opositores problemáticos, las transiciones presidenciales complicadas y por supuesto, las elecciones democráticas que promueven el desorden.

Olga Krystanovskaya, director del Centro de Altos Estudios en la Academia Rusa del Instituto de Ciencias de la Sociología, ha dicho en una entrevisa al diario Izvestia que el actual proceso ha sido creado paciente y cuidadosamente por el actual presidente ruso y sus aliados, desde lo más bajo hasta lo más alto del tejido social, tal como si se tratara del resurgimiento de un nuevo partido comunista o de un nuevo Politburó.

Putin no ha tenido ningún problema en confirmar las más temidas sospechas de sus detractores y asegura que Rusia necesitará una mano firme que guíe su política y economía durante los próximos 10 a 15 años, sin duda cruciales para el mundo que se enfrenta a una crisis sin precedentes no solo causada por el cambio climático, sino por la inestabilidad económica que tiene como trasfondo los precios del petróleo, la avidez por los recursos naturales y el descalabro bancario.

Pero Putin no quiere entrar en la liga de los dictadores, y sí que menos quiere parecerse al presidente venzolano Hugo Chávez, cada vez menos popular dentro de la izquierda europea. El presidente ruso necesita verse completamente legítimo y poderoso ante los ojos del mundo y de hecho ha encontrado las opciones más recursivas para continuar. Curiosamente, sus asesores han cambiado sin que muchos lo adviertan, la terminología del proceso electoral del próximo domingo. Ya no son elecciones, es un referendo.

La idea es mantenerlo en el poder como sea, aunque el mismo Vladimir Putin haya asegurado que no violará la constitución para entrar en un tercer periodo consecutivo. Ha surgido la posibilidad incluso de nombrarlo Primer Ministro, uno que sin duda necesitará de un presidente un poco más débil con el que pueda hacer una buena llave. Obviamente Putín es la llave sin la cual la cerradura no podrá actuar.

Otros cálculos predicen un nuevo presidente que esté dispuesto a gobernar un solo periodo para que Putin pueda retomar el poder. Una posibilidad política y técnicamente correcta.

El ruso de la calle le teme al caos que siguió a la desintegración de la Unión Soviética y las repúblicas ahora independientes le temen a una nueva Rusia poderosa y ávida de satélites para jugar su partida geopolítica ante Europa, Estados Unidos y la misma China.

Kosovo toma nota de lo que le espera y ha informado que declarará unilateralmente su independencia el 20 de enero, que esperan sea respaldada en primer lugar por Macedonia, seguida de Francia y Estados Unidos. Naciones Unidas que debe decidir sobre el estatus de la provincia kosovar, parece estar agobiada por la presión rusa y la de occidente. Serbia, gran amiga del régimen Putín hace saber que una decisión unilateral de semejante envergadura provocará inestabilidad política en muchas ex repúblicas soviéticas. La situación se tornará más compleja sin duda, luego de que Putin firmara este viernes la suspensión de la participación rusa en el Tratado de Fuerzas Armadas Convencionales en Europa que limita seriamente la capacidad de desplazamiento y acción de las tropas del Kremlin.

También en la lupa de Putin están los musulmanes del Cáucaso Norte, también conocido como Circasia, y en la lupa de Al Qaeda desde hace tiempo está Rusia. Se sabe de la existencia de jihadistas chechenos que combaten en Iraq, Afganistán y Paquistán y que esperan la oportunidad para “liberar” su propio territorio. Solo basta recordar que Mohamed Atta, tristemente famoso por su ataque a las torres gemelas en Nueva York, iba para Chechenia justo antes de ser encomendado a la misión del 11-9.

El miedo es el arma más poderosa de cualquier gobierno independientemente de su tendencia y en Rusia parece haber jugado a favor de la poderosísima carta de Putin que se cierne sobre el Kremlin. Vladimir Putin es frío y calculador. Tiene poder, dinero y sobre todo mucho petróleo. Lo necesario para ganar la enardecida guerra geopolítica que se nos avecina.

Saludos.
Foto: http://siberianlight.net/ (El Presidente Vladimir Putin durante una prueba de misiles Soyuz )Más información: http://www.interfax.ru/index.html?lang=e
http://www.themoscowtimes.com/indexes/01.html

viernes, 20 de julio de 2007

Rusia, el aliento polar


Buenas tardes,

Mientras la discusión escala entre Londres y Moscú por el caso Litvinenko y Estados Unidos evita ser involucrado en el tema que tiene preocupados a los europeos, influyentes militares rusos aprovechan para echar una gota más al vaso de la discordia.
El periódico más importante de Rusia, el Komsomolskaya Pravda, informa que cuatro generales importantes que forman parte del influyente consejo militar, aseguran que Estados Unidos tiene bajo llave un plan secreto para tomar control de los vastos recursos de energía rusos.

Los generales argumentan que el sentimiento anti ruso aumenta en la opinión pública y que Estados Unidos está desesperado por ser la única potencia en el mundo, a la espera de hacerse a los inmensos recursos petroleros de Eurasia. Como si fuera poco vaticinan que de estallar el conflicto entre Estados Unidos y Rusia, nos llevaría a una tercera guerra mundial que sería luchada con armas convencionales y misiles nucleares de "bajo impacto".

En Rusia, los críticos le han restado importancia a las declaraciones de los exmilitares pero sí reconocen que en manos de Putín el sentimiento nacionalista ruso aumenta y que muchos ciudadanos extrañan los días de la superpotencia.

A pesar de que muchos digan lo contrario el sablazo de los militares rusos no se puede tomar a la ligera. Aunque dicen que el conflicto se generaría por los recursos energéticos de Eurasia, realmente las tensiones brotan en otras latitudes y no precisamente en Kosovo, ni por el escudo antimisiles en Europa, ni por las constantes recriminaciones recíprocas por la definición de democracia.
La confrontación a la que se refieren los militares rusos bien podría venir del Ártico en donde en un futuro no muy lejano tendrán que encontrarse los intereses de Canadá, Estados Unidos, Dinamarca, Noruega, y por supuesto Rusia. Moscú ha estado reclamando desde hace un tiempo 1,191,000 kilómetros cuadrados del suelo marino del Ártico. Por supuesto que no se trata de hielo. Debajo del cascarón espera una gran reserva de hidocarburos que seguramente inclinará la balanza geopolítica en tiempos no muy lejanos. 10 billones de toneladas que cambiarían la historia del mundo.

No es la primera vez que Rusia reclama. El Comité de Naciones Unidas que administra los asuntos marinos ha determinado varias veces que Rusia no puede reclamar todo el subsuelo marino del Ártico porque sobrepasa la zona exclusiva de las 200 millas náuticas. La única forma sería, dicen los expertos, es comprobar que la plataforma continental siberiana continúa más allá de lo actualmente establecido.

A finales de junio los periódicos rusos informaron que una expedición de científicos enviados por el Kremlin había estudiado 700 kilómetros del lecho marino y efectuado intensas investigaciones en lo que se no conoce como Lomonosov, una impresionante cordillera submarina. El director del Instituto de Investigaciones Árticas y Antárticas dijo que los científicos habían determinado que el lecho marino de la gran parte del Polo Norte es una extensión del continente eurásico y que por tanto forma parte de territorio ruso.

La noticia cogió por sorpresa a Canadá que se dispone a comprobar que también tiene derecho sobre una gran parte de lo que Rusia reclama. Washington tiene en la mira otra estrategia para evitar que Rusia se quede con el Polo Norte. La administración Bush ha planteado en varias ocasiones ratificar la Ley de la Convención de Asuntos Marinos de Naciones Unidas. Sin embargo, el senado la ha rechazado sistemáticamente por considerar que limita la libertad de movimientos de los Estados Unidos en el mar. La idea de ratificar la Convención, es la de obligar a Rusia a sentarse junto con Estados Unidos en una mesa de negociaciones. Si la propuesta de Bush pasa el próximo año sin duda Rusia se sentirá amenazada, provocando entonces el endurecimiento de la posición de Putín.

La confrontación no estaría lejana. Se cree que en 20 años comenzara la triste despedida del remoto Polo Norte y comenzará la bienvenida de lo que los canadienses han llamado "la invasión de Putín". Putín como muchos, necesitará del nacionalismo y de un conflicto para permanecer en el poder, y el Polo Norte parece ser la excusa perfecta.

Saludos.

martes, 26 de junio de 2007

PUTIN CHAVEZ vs PUTIN BUSH



Buenos días,
La visita del próximo fin de semana del Presidente de Rusia Vladimir Putin a los Estados Unidos estará precedida por las conversaciones que sostendrá a mediados de esta semana en Moscú con el archi detractor del gobierno de Estados Unidos, el presidente venezolano Hugo Chávez.

Las conversaciones Bush – Putin, que sin duda tratarán sobre los planes de defensa estadounideneses en el Asia Central, la independencia de Kosovo y la decreciente democracia en Rusia, tendrán en la sombra la presencia del mandatario venezolano, aunque el presidente ruso insista en que el tema de Venezuela no será abordado.

Difícil no incluirlo. Chávez, que ha destinado cerca de US$4.3 mil millones de dólares para la adquisición de armamento, principalmente ruso, irá a Moscú para intentar sellar un acuerdo de compra de submarinos. De lograrlo, Venezuela se convertiría en una potencia regional en el mar. 11 submarinos venzolanos contra 6 peruanos, 5 brasileños, 4 chilenos y colombianos y 2 ecuatorianos.

En Bielorrusia, espera adquirir un sistema aéreo ruso de defensa de misiles. El presidente venezolano lo ha dicho varias veces, quiere un sistema de defensa anti aereo que “cubra todo el Caribe”, que pueda reconocer objetivos a 200 kilometros de distancia y destruirlos a 100 kilometros de las costas venezolanas.

Las últimas compras de Chávez también preocupan en Europa que teme que otros países de la región se vean obligados a aumentar sus gastos de armamento para poder responder ante una posible agresión de una Venezuela armada hasta los dientes. Los analistas incluso vaticinan que América Latina podría pasar de su tendencia de izquierda a una de derecha por cuenta de la inestabilidad regional.

En Bruselas miran de reojo a Rusia. Ven sospechosos los planes venezolanos de construir en Maracay la primera fábrica de fusiles rusos Kalashnikov con su correspondiente munición, la misma que usan las Farc. Advierten que de llevarse a cabo el proyecto sería virtualmente imposible rastrear la ruta del tráfico de armas que abastece al grupo armado.

Rusia se esta convirtiendo en un estupendo proveedor de armas, igual de buenas y mucho menos caras que las estadounidenses. No hace mucho, dice un informe de la Agencia Novosti, Colombia compró helicópteros de transporte, mejores y más baratos que los exóticos Black Hawk. En marzo de 2005, Venezuela giró un generoso cheque por US$3.4 mil millones de dolares para hacerse a 100 000 fusiles rusos AK 103, 24 aviones de combate Su-30 y 38 helicópteros militares.

Los críticos del Kremlin aguardan el encuentro entre Putín y Chávez. Aseguran que el mandatario ruso sabía de lo espinoso que sería recibir a Chávez justo antes de su viaje a Estados Unidos, y aseguran que Putín evitará cualquier tipo de confrontación por lo menos de palabra. En Moscú esperan que el diálogo se enfoque en estrategias de comercio de petróleo y gas. - No hay que perder de vista que ha sido el Presidente Chávez quien ha propuesto la creación de un cartel del gas que asuma el manejo de los precios, tal como lo hace la OPEP-.

Otros opositores del Kremlin dicen que a lo que hay que temer es a un “venezualización” de Rusia: un estado que se haga al control de las industrias estratégicas y las “trate como a vacas de dinero”. Advierten que al igual que el Presidente Chávez en Venezuela, la popularidad del presidente Putin aumenta en ciertos estratos al igual que los índices y las críticas por su autoritarismo.

Pero si en Rusia cuestionan y en Europa advierten, por América Latina las relaciones no pasan por su mejor momento. Varios rumores han circulado en la prensa sobre una fuerte disputa entre Brasilia y Caracas por cuenta de las críticas del gobierno de Lula al cierre de RCTV de Venezuela. No es sino recordar que ante el llamado que le hiciera el ejecutivo brasileño, Chávez reaccionó agresivamente y tildó al Senado del Brasil de estar apoyando al imperialismo estadounidense. Así pues, que el mandatario venezolano no asistirá a la cumbre del Mercosur que se celebrará el próximo 28 de junio en Asunción.

Lo grave de todo el anterior escenario es que bien podría estar en los planes del Presidente Chávez la desestabilización de Colombia, habida cuenta de que así provocaría aún más la ira de Washington y tendría la justificación perfecta para presentar un supuesto intento de invasión desde el vecino país con resultados impredecibles.

Saludos,

viernes, 18 de mayo de 2007

ESTONIA BAJO ATAQUE


Buenos días,

Estamos ante el preludio a escala de lo que podría ser una guerra espacial de verdad. Ante nuestros ojos ha arrancado con todo el sigilo y en su etapa más primaria la guerra de los satélites a la que me refería hace un tiempo en http://soros-sehablaespanyol-soros.blogspot.com/2007/01/la-guerra-de-los-satelites.html

Estonia, un pequeñísimo país de un poco más de 42,000 kilómetros cuadrados - casi del tamaño de República Dominicana- y miembro de la OTAN desde 2004, estaría a merced de su vecina Rusia, que decidió bloquear por completo el flujo de comunicaciones de internet del vecino país, al mejor estilo de Putín que en un discurso de la semana pasada fustigaba a Estonia y mencionaba indirectamente la similaridad entre el gobierno de Bush y el de Hitler. No le gustó que Bush estuviera a favor del diminuto país.

Tres semanas de ciberataques sobre Estonia,han encendido las alarmas en Europa y ha obligado a la OTAN a examinar este nuevo tipo de atentado a la soberanía de uno de sus países miembros. Es la primera vez a nivel mundial que se comete un asalto de esta categoría.

La pelea entre Rusia y Estonia empezó el mes pasado cuando los estonios decidieron retirar del centro de Tallim, la capital, una estatua de bronce en memoria de los soldados soviéticos desaparecidos en la guerra, para ponerla en un cementerio militar. Para los rusos étnicos de Estonia el monumento era uno al sacrificio de su madre patria, para los estonios, el sinónimo de una detestable ocupación. Mientras 1300 manifestantes en contra de la reubicación de la estatua eran arrestados en Tillim, el gobierno ruso acusaba al gobierno estonio de blasfemo.

Desde entonces, Moscú ha enfilado baterías contra la economía y el ciberespacio de Tallim. Ha disminuido el intercambio comercial y ha bombardedo desde IPs rusas todas las páginas web del país: bancos, periódicos y gobierno.

El atacante sabía desde luego que Estonia es uno de los gobiernos más modernos del mundo en términos de comunicación electrónica y depende en gran parte de los computadores. Así que atacar las páginas web de la Presidencia de Estonia, de sus ministerios, de los medios de comunicación y de los bancos puede dar una idea de qué tan grave pudo haber sido el daño. Al suceder el ataque Tillim cerró sus puertos electrónicos de acceso desde el extranjero para tratar de salvar su red y mantenerla disponible al interior del país.

Los estonios no tienen duda de que el complot se fraguó desde el mismo Kremlin. No solo identificaron en las primeras horas del ataque un flujo impresionante de visitas que bloquearon la red desde proveedores ubicados en Rusia, sino que en un caso específico, lograron rastrear el bombardeo electrónico desde una entidad gubernamental. Aunque el ataque posteriormente se globalizó porque muchos computadores fueron anteriormente contagiados por algún virus que salió de Rusia a todo el mundo con ese fin específico, los estonios -expertos en estos temas- dicen que el creador del ataque fue identificado por su dirección como un miembro del servicio de inteligencia ruso.

El ataque, que tomó por sorpresa a la OTAN, ha disparado la preocupación sobre la guerra cibernética y por ende la satelital. Actualmente en Tillim se encuentran los mejores expertos en ciber terrorismo no solo tratando de descifrar el modus operandi de la operación sino preparando manuales de crisis en caso de que un ataque similar logre paralizar los sistemas mundiales más sofisticados.

La situación hay que manejarla con pinzas especialmente ahora que Rusia tiene entre sus manos una buena parte del suministro energético de Europa. La idea es elevar el reclamo pero sin acusar directamente al gobierno ruso porque las implicaciones serían gravísimas. No es un secreto que las relaciones entre Rusia y Occidente están en su peor momento.

Rusia en el fondo, se niega a haber perdido a los países del área y quiere recuperar su nivel de influencia en cada uno de aquellos que pertenencían al tratado de Varsovia, que abarcaba desde China hasta la ex-República Federal Alemana. Pretende recuperar a Polonia, la Republica Checa, Eslovaquia, Rumania, Hungría, Georgia y a otros que ahora pertenecen a la Comunidad Europea.
Ha quedado en el aire una pregunta que abre un peligroso boquete: Si el ataque de un misil a un centro de comunicaciones es considerado como uno militar, ¿ cómo se le llamaría a un ciber ataque que cumple con el mismo objetivo? No lo sabemos. Por Bruselas no dejan de hacerse la misma pregunta. Lo cierto es que para muchos el caso encuadra perfectamente en la difusa categoría del terrorismo.

Saludos,

http://www.huliq.com/21573/estonia-calls-for-clear-laws-on-cyber-attacks http://arstechnica.com/news.ars/post/20070514-massive-ddos-attacks-target-estonia-russia-accused.html
http://www.spacewar.com/reports/Estonia_To_Discuss_Cyber_Attacks_With_NATO_And_EU_999.html
(mapa de Wikkipedia)

domingo, 8 de octubre de 2006

QUERIDA, UD. HA SIDO ENVENENADA

10月8日
QUERIDA, UD. HA SIDO ENVENENADA
Tokio, Octubre 8 de 2006

Buenos días,

Las amenazas contra la prensa parecen ser el pan de nuestros días. Mueren periodistas en Iraq, claro ahí están en plena guerra. Asesinan periodistas en Afganistán, claro ahí también están en casi una guerra y resurgen los talibanes. Mueren periodistas en Colombia, claro, no podíamos quedarnos atrás, allí también se libra una guerra. Mueren periodistas en Venezuela y a otros los expropian de sus trabajos, claro, allá no hay guerra pero hay casi una dictadura técnica.

Censuran a los periodistas en Bolivia, claro, allá no hay guerra ni hay dictadura pero el gobierno tiene miedo. Vigilan a los periodistas en China e imponen límites a los blogs, claro allá no hay dictadura hay un sistema que dice ser comunista pero que registra los mismos defectos del más radical capitalismo. Persiguen a los periodistas en Pyongyang, pero claro, es que allá, como en Cuba -salvando las distancias- también hay comunismo solo que en Corea del Norte el gobierno teme que en el extranjero se conozcan las terribles escenas de los millones que mueren de hambre y que creen vivir en el paraiso, mientras el hijo mayor de Kim Jong Il es pillado infranganti con pasaportes falsos en un aeropuerto japonés buscando llegar a Dinseylandia de Tokio.

No mueren en los Estados Unidos, pero son amenazados y señalados por el gobierno del turno que les dice estar en contra del patriotismo estadounidense, tampoco mueren en el Perú pero, igual, orquestan campañas en contra del gobierno que corresponda. En resumidas cuentas que el periodismo es la perla más querida cuando de hablar bondades y hacer publicidad se trata, pero la piedra más molesta cuando dice verdades incómodas. Esa piedra que es mejor quitar del zapato antes de que cause un daño considerable en la piel o en el peor de los casos, termine por abrir un agujero en la suela por donde entra la inmundicia de la calle o sale la inmundicia de los pies, depende como se mire.

Rusia también quería llevarse parte de la herencia contra el periodismo. Bien lo decía Anna Politkóvskaya, la periodista asesinada anteayer "Estamos retrocediendo a marchas forzadas hacia el abismo soviético, hacia un vacío informativo que significa la muerte por nuestra propia ignorancia. Sólo nos queda Internet, donde la información aún circula libremente. En cuanto al resto, si uno quiere seguir trabajando como periodista, ha de mostrar un servilismo total hacia hacia Putin. De lo contrario, puede encontrarse con la muerte, una bala, un veneno o un proceso, lo que nuestros servicios especiales, perros guardianes de Putin, consideren más oportuno".

Anna preparaba antes de morir un informe sobre las torturas sistemáticas en Chechenia. Por cosas de la vida fue asesinada el día del cumpleaños de Putín y un día despúes del onomástico del presidente checheno. ¿Un regalo mutuo?. Fiel al tradicional estilo ruso, una mano sale de la nada para causar conmoción y sembrar dudas sobre los dos posibles asesinos. Una maniobra que bien pudo venir del ejército o los servicios secretos rusos que venían acosándola por sus contínuos escritos sobre sus constantes abusos en Chechenia.

Anna ya sabía de lo que el Kremlin era capaz, así se lo hizo saber una enfermera cuando le dijo con preocupación: "Querida, usted ha sido envenenada"

Envenenada por Vladimir Putin

ANNA POLITKOVSKAYA
MOSCÚ.- Es la mañana del 1 de septiembre. Resulta difícil creer los informes que llegan de Osetia del Norte: un colegio de Beslán ha sido tomado. Tengo media hora para hacer la maleta mientras pienso frenéticamente en cómo llegar al Cáucaso. Y se me ocurre otra cosa: buscar al líder separatista checheno Aslán Masjádov, hacer que salga de su escondite, que se entreviste con los secuestradores y que les pida que dejen en libertad a los niños.

En el aeropuerto de Vnukovo, un montón de periodistas intentaba subir a algún avión que se dirigiera al sur, al tiempo que se retrasaban los vuelos. Obviamente, hay gente que desearía retrasar nuestra salida. Utilizo el móvil para hablar sobre el propósito de mi viaje: "Buscar a Masjádov", "convencer a Masjádov".

Hacía mucho que no hablábamos abiertamente por teléfono, dando por hecho que las líneas estaban pinchadas. Un hombre se presenta como directivo del aeropuerto: "Le pondré en un vuelo a Rostov". En el interior del autobús, el conductor me dice que los servicios secretos rusos, el FSB [Servicio Federal de Seguridad], le han ordenado ponerme en el vuelo a Rostov. Al subir al avión, mi mirada se cruza con la de otros tres pasajeros: ojos maliciosos que miran al enemigo. Pero no les presto atención. Así me miran casi todos los agentes del FSB.

El avión despega. Pido una taza de té. El viaje por carretera de Rostov a Beslán dura muchas horas, y la guerra me ha enseñado que es mejor no comer. A las 21.50 tomo el té. A las 22.00 me doy cuenta de que debo llamar a la azafata, pues estoy a punto de desmayarme. El resto son recuerdos borrosos: la azafata llora y grita: "¡Vamos a aterrizar, sujétense!".

"Nos alegramos de que haya vuelto", me dice una mujer que se inclina sobre mi cama en el hospital de Rostov. La enfermera me dice que cuando me trajeron estaba "casi desahuciada". Luego susurra: "Querida, han intentado envenenarla". Las pruebas realizadas en el aeropuerto han sido destruidas, por órdenes que han venido "de muy arriba", dicen los médicos.
Mientras, el horror de Beslán continúa.

Algo extraño está pasando en esta ciudad el 2 de septiembre: ningún funcionario habla con los familiares de los rehenes, nadie dice nada. Los allegados acosan a los periodistas. Les ruegan que les pidan a las autoridades algún tipo de explicación. Los familiares de los rehenes se encuentran ante un vacío informativo. Pero, ¿por qué?

Por la mañana, también en el aeropuerto, Andrei Babitsky queda detenido con un pretexto engañoso. Las autoridades también impiden viajar a Beslán a este periodista, famoso porque siempre lleva sus investigaciones hasta el final y habla abiertamente en los medios.

Se dice que Ruslán Aushev, ex presidente de Ingushetia rechazado por Moscú por pedir una resolución de la crisis chechena, de repente ha entablado negociaciones con los terroristas en Beslán. Ha entrado solo al colegio porque el personal de los servicios especiales responsables de las negociaciones no ha logrado ponerse de acuerdo en 36 horas sobre quién debía entrar primero. Los milicianos han entregado tres bebés a Aushev y posteriormente han liberado a 26 niños y a sus madres. Sin embargo, los medios intentan silenciar el valiente comportamiento de Aushev: no hay negociaciones, nadie ha entrado en el colegio.

El 3 de septiembre los familiares de los rehenes están en medio de un apagón informativo total. Están deseperados: recuerdan lo ocurrido en el asedio al teatro Dubrovka, donde 129 personas murieron cuando los servicios especiales lanzaron gas en el edificio y pusieron fin al pulso con los secuestradores. Recuerdan que el Gobierno mintió.

El colegio está rodeado por hombres con rifles de caza. Es gente normal y corriente, padres y hermanos de los rehenes que han perdido la esperanza de obtener ayuda del Estado; han decidido rescatar ellos mismos a sus familiares.

Este ha sido un problema constante en los últimos cinco años de la segunda guerra de Chechenia: la gente ha perdido toda esperanza de obtener protección del Gobierno, y de los servicios especiales no espera otra cosa que ejecuciones extrajudiciales. Por tanto, intenta defenderse a sí misma y a sus seres queridos. Pero la defensa propia conduce a los linchamientos. No puede ser de otra manera. Tras el asedio al teatro Dubrovka en 2002, los rehenes hicieron un descubrimiento espantoso: hay que salvarse uno mismo, porque el Estado sólo puede contribuir a tu destrucción.

Y ahora ocurre otro tanto en Beslán. El Gobierno sigue mintiendo. Los medios fomentan las posturas oficiales. Llaman a esto "adoptar un posición amistosa con el Estado", lo que significa la aprobación de las medidas que toma Vladimir Putin. La prensa nunca le critica. Sucede lo mismo con los amigos del presidente, que son por casualidad los directores del FSB, del Ministerio de Defensa y del Ministerio del Interior.

Durante los tres días de horror en Beslán, los medios informativos amistosos con el Estado no se atrevieron a decir en voz alta que los servicios especiales podrían estar haciendo algo mal. No se atrevieron a sugerir a la Duma y al Consejo de la Federación (Parlamento) que harían bien en convocar una sesión especial para examinar la crisis de Beslán.

La noticia principal es que Putin vuela de noche a Beslán. Le vemos dando las gracias a los servicios especiales; vemos al presidente Dzasójov, pero no se dice nada de Aushev. Es un ex presidente caído en desgracia porque instó a las autoridades a no prolongar la crisis de Chechenia.

Putin no menciona el acto heroico de Aushev, y los medios permanecen en silencio.
El 4 de septiembre, un día después del terrible desenlace de Beslán, el país está conmocionado ante el impresionante número de víctimas. Y aún hay muchos desaparecidos, cuya existencia niegan los funcionarios.

Todo esto fue tema de unos artículos brillantes y muy atrevidos publicados en el diario Izvestia bajo el titular: "Silencio en las altas esferas". La reacción del Gobierno fue rápida: Raf Shakírov, director del periódico, fue despedido. Izvestia pertenece a Vladimir Potanin, magnate del níquel, que durante todo el verano ha estado temblando por miedo a correr la misma suerte que Mijail Jodorkovski, el hombre más rico de Rusia, en la actualidad detenido y acusado de fraude.Sin duda intentaba ganarse el favor de Putin. El resultado ha sido que Shakírov, un gestor de talento, ha quedado fuera de juego, como un disidente de nuestros días sólo por desviarse ligeramente de la línea oficial.

Se podría pensar que los periodistas han organizado protestas a favor de Shakírov. Por supuesto que no. El Sindicato de Periodistas Rusos y el Sindicato de Medios Informativos no han dicho ni pío. Sólo si uno es leal al Gobierno es tratado como uno de los nuestros. Si esta es la postura de los informadores respecto a la causa que servimos, es el fin del principio fundamental de trabajar para que la gente sepa lo que ocurre y tome las decisiones correctas.

La tragedia de Beslán ha demostrado que las consecuencias de los apagones informativos son desastrosas. Los ciudadanos rechazan a un Estado que los deja en la estacada e intentan actuar por su cuenta, tratan de rescatar a sus seres queridos y de ejercer su propia justicia sobre los culpables. Más tarde Putin declaró que el drama no tenía nada que ver con la crisis de Chechenia, de modo que los medios dejaron de cubrir los hechos.   Así es que Beslán es como el 11-S: se trata de Al Qaeda. No se ha vuelto a mencionar la guerra de Chechenia. Es absurdo, pero ¿no sucedió lo mismo en la época soviética, cuando todos sabían que las autoridades decían tonterías pero se pretendía que el emperador iba vestido?

Estamos retrocediendo a marchas forzadas hacia el abismo soviético, hacia un vacío informativo que significa la muerte por nuestra propia ignorancia. Sólo nos queda Internet, donde la información aún circula libremente. En cuanto al resto, si uno quiere seguir trabajando como periodista, ha de mostrar un servilismo total hacia hacia Putin. De lo contrario, puede encontrarse con la muerte, una bala, un veneno o un proceso, lo que nuestros servicios especiales, perros guardianes de Putin, consideren más oportuno.

El Mundo, 10 de septiembre de 2004
Una entrevista interesante de la periodista aparece en el siguiente link http://www.nodo50.org/tortuga/article.php3?id_article=1684 de un grupo antimilitarista.
Saludos,
Soros

lunes, 31 de julio de 2006

LA OTRA RUSIA ASUSTA A PUTIN

月1日
LA OTRA RUSIA ASUSTA A PUTIN
Tokio, Julio 31,2006 (09:03) sábado

Los líderes mundiales miran con temor la involución rusa hacia las manías de represión comunista de antiguas épocas. Ven con preocupación que el estado, haciendo gala de su nuevo poderío económico representado en vastísimas reservas de petróleo y gas natural, velada y estratégicamente imponga una especie de ley del silencio sobre esa otra Rusia que busca llamar la atención de un occidente que parece lejano y enfrascado en sus propios problemas.

En la próxima cumbre del G-8, Canada, Francia, Alemania, Italia, Japón, Inglaterra, Estados Unidos y Rusia se reunirán en San Petesburgo, dicen los analistas en derechos humanos, el G-7 (todos los anteriores menos Rusia) podrá tener una idea de la encrucijada que ocupa a los rusos: seguir la senda democrática de los otros países o continuar la calculada senda de Putín hacia un nuevo autoritarismo.

La cumbre del G-8 inicia se realizará del 15 al 17 julio. Mayor información en el siguiente artículo de EFE.
Saludos,
Soros

G8-RUSIA

Kremlin advierte países occidentales no participen foro opositor

Moscú, 30 jun (EFE).- El Kremlin advirtió hoy a los países occidentales para que no envíen representantes al foro que los partidos opositores de todo signo y ONGs rusas planean celebrar en vísperas de la cumbre del Grupo de los Ocho (G8), a mediados de julio en San Petersburgo.

"Si en esa conferencia toman parte representantes oficiales de países de Occidente, lo valoraremos como un gesto hostil", declaró Igor Shuválov, representante del presidente ruso, Vladímir Putin, en el G8, en una entrevista a la edición alemana del diario "Financial Times".
El asesor de Putin dejó claro que el Kremlin, enfrascado en una polémica con Occidente por la supuesta involución democrática en Rusia -que este año preside el G8-, no incluirá en la agenda de la cumbre asuntos de democracia y derechos humanos, señala el diario.

"Y si los dirigentes de los países del Grupo de los Ocho plantean por su cuenta esos asuntos, recibirán nuestras respuestas a sus preguntas", dijo Shuválov en la entrevista, reproducida por la agencia Interfax y otros medios rusos.

La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, y el ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, expresaron ayer en Moscú su "preocupación" por la involución democrática en Rusia y la situación de las ONGs y la prensa independiente, pero aseguraron que esos asuntos se tratan con Moscú "en espíritu de entendimiento".

Rice dijo que "no es ningún secreto que EEUU y otros países están preocupados por las dificultades en el proceso de transición a la democracia en Rusia", y aseguró que seguirán, como antes, expresando al Kremlin su postura sobre este asunto.

A principios de mayo pasado, el vicepresidente de EEUU, Dick Cheney, criticó con fuerza los retrocesos en la democracia en Rusia y acusó al Kremlin de utilizar los recursos energéticos del país para el "chantaje" de otros estados.

"Hemos escuchado duras criticas, pero no han sido objetivas.Exigimos a Estados Unidos que vea toda la situación en su conjunto", señaló al respecto Shuválov, quien dijo que también en EEUU se registra un retroceso de la democracia.

Prácticamente todos los partidos de la oposición, liberal y de izquierdas, y organizaciones no gubernamentales rusas anunciaron que el 11 y 12 de julio, tres días antes de la cumbre del G8, celebrarán en Moscú una conferencia alternativa bajo el lema "La Otra Rusia".

Entre los organizadores están las figuras más críticas con la política de Putin, como el ex primer ministro Mijaíl Kasiánov, el ex asesor económico del Kremlin Andréi Ilariónov, y los líderes de los partidos Republicano, Vladímir Rizhkov, y Unión de Fuerzas de Derechas, Nikita Belij.

También participan el ex campeón mundial de ajedrez Gari Kasparov -jefe del Comité-2008 que apoya la celebración de comicios limpios en Rusia para evitar la reelección de Putin o la imposición de un "delfín" suyo-, el escritor y líder "nacional-bolchevique" Eduard Limónov, el ex candidato presidencial de izquierdas Serguéi Gláziev y el dirigente del movimiento Rusia Trabajadora, Víctor Anpílov.Los organizadores declararon que quieren aprovechar el interés hacia Rusia durante su presidencia del G8 para hacer oír sus críticas al modelo de "democracia dirigida" y burocratizada de Putin y la falta de estado de derecho y sociedad civil.

Según fuentes opositoras, ya confirmaron su asistencia al foro el embajador británico en Rusia, Anthony Brenton, otros diplomáticos europeos, dos asesores de Condoleezza Rice y miembros del partido Democrático de Japón.

"Esperábamos presiones, pero nadie pensaba que el Kremlin expondría con tanta claridad su postura", comentó las declaraciones de Shuválov al diario digital Gazeta.ru la portavoz de "La Otra Rusia", Natalia Morar. EFE si/mlg