martes, 5 de junio de 2007

La guerra que nunca termina


Buenos días,
La historia se repite esta vez en Irak, donde su Primer Ministro, Nuri al-Maliki, quien probablemente esté en las últimas semanas de su mandato se juega el todo por el todo y busca impulsarse mediante el apoyo de los kurdos, una minoría étnica que levanta los más insospechados resquemores en el Medio Oriente.

Los nervios en la frontera con Turquía por ejemplo, han llegado a tal extremo que la Unión Europea y Estados Unidos le han llamado la atención a los turcos ante la posible intención de realizar una senda operación militar justo en el norte de Iraq contra el Partido de los Trabajadores de Kurdistán - incluidos en la lista de organizaciones terroristas del mundo.

Y es que a ni a Irán, ni a Siria, ni a Turquía les hace gracia que el norte Irak se convierta en un estado kurdo. Turquía no quiere problemas y le ha advertido a Maliki que si las provocaciones continuan se reserva el derecho de atacar dentro de territorio iraquí.

Sin embargo el líder iraquí ha sido mas terco y no tuvo inconveniente en visitar la semana pasada el Kurdistán iraquí para encontrarse con su máximo representante Massoud Barzani. ¿El motivo? La muy apetecida Kirkuk. Centro de la industria petrolera iraquí, y por excelencia una mezcla de asirios, kurdos, arabes, turkmenos y armenios. El Primer Ministro iraquí les ha asegurado a los kurdos que no permitirá por ningún motivo que su ciudad se convierta en un campo de guerra entre las facciones violentas de los chiitas y los suníes.
El meollo del asunto esta en un artículo de la constitución que llama a un plebiscito en Kirkuk para que sus habitantes, decidan si quieren ser incluidos en el Kurdistan iraquí. Los vecinos temen que la autonomía de los kurdos en Irak tenga eco en los kurdos de Siria o Turquía que probablemente tendrán un nuevo aliento para luchar por un objetivo que persiguen hace décadas.

Todas las facciones quieren gobernar Irak y todas, aunque no sean elegidas mediante elecciones, se creen legítimas sucesoras del acorralado gobierno de Maliki. Todas quieren tumbar al gobierno actual al costo que sea. El premier iraqui, cuyo mandato iría hasta 2010, no solo esta en deuda con los Estados Unidos al no poder terminar la violencia sectaria en el país, sino que no ha podido acabar con las milicias de uno y otro lado que han formado una nueva cultura de violencia y destrucción en el antes riquísimo Iraq.

No lo tiene fácil. Las muertes chiitas normalmente son atribuidas a los suníes, que han devuelto la afrenta con ataques sucidias, bombas, masacres y cuanto se les viene a la cabeza. Los chiitas según los informes reciben armas de Iran, la minoria suni -ferviente admiradora del exdictador Saddam Hussein- ataca como puede porque se niega a desaparecer en un estado que parece repartirse cada vez a grandes bocados entre kurdos y chiitas. Los chiitas, indondicionales de Irán y de la "sharia" contra los suníes, moderados y modernistas. Los chiitas a favor de un Irak federado, los suníes a favor de un Iraq centralizado.

El tiempo se agota. Al-Qaeda ha comenzado a recoger sus semillas y varias tribus al norte y al oeste de Bagdad han anunciado que se unirán a ellos. Esta semana importantes líderes chiitas y suníes se reunieron en Bagdad para intentar tender puentes entre las dos facciones que no ceden. Ninguna quiere ser gobernada por la otra. Derrocar a al-Maliki, ellos lo saben, sería la peor decisión y los llevaría al caos total. No les queda otra opción que la de sentarse y trabajar.

Entretanto, los crimenes provocados por una religión mal entendida, según los propios eruditos musulmanes, no solo han provocado una matanza sin precedentes dentro de su misma cultura, sino que han diezmado y provocado la desbandada de los fieles que prefieren no asistir a los sitios sagrados. Han causado el sabotaje de los servicios publicos, han devuelto a Iraq a décadas atrás en desarrollo y han propiciado un pillaje enorme de sus riquezas.

Lo único que le faltaría a Iraq para acabar de complicar el panorama es una guerra más dentro de la otra guerra. Aquella que estaría por comenzar por cuenta de los kurdos y Turquía.

Saludos,
Mapa: Wikipedia